Viernes, 22 Diciembre 2017 10:31

Boston se topa con el muro del Madison Square Garden

Volvió Porzingis, pero Michael Beasley le eclipsó en un fabuloso último cuarto. Los Knicks llevan 5 victorias en los 6 últimos partidos. Boston, 5 derrotas en los últimos 9.

"Tengo la muñeca caliente desde el 9 de enero de 1989 (el día que vino al mundo)". Puro Michael Beasley. El mismo al que el Madison Square acabó dedicándole cánticos de "MVP, MVP" tras una fabulosa actuación que sepultó a los Celtics (102-93). Regresó Porzingis tras dos partidos de ausencia. Noche para olvidar (0/11 en tiros y un único punto en 23 minutos) para el letón, eclipsado por el que fuera número dos del draft 2008. Beasley aportó 32 puntos (su mejor marca de la temporada y la más alta desde los 34 que logró con la camiseta de los Heat ante los Bucks en abril de 2015) y 12 rebotes en 25 minutos. El primer 32+12 que registra un suplente en ese tiempo de acción o menor desde que en la 1970-71 comenzaron a registrarse este tipo de mediciones (ESPN).

 

Con Porzingis falto de ritmo y aún sin Tim Hardaway Jr., los Knicks se han hecho fuertes en casa para gracias a una serie de cinco victorias en los últimos seis partidos situarse por encima del 50% (17-14) y en zona de playoffs. Todo lo contrario que su rival de anoche. Los Celtics atraviesan por su peor momento del curso. No perdían dos partidos seguidos desde el arranque de la temporada, aún conmocionados por la dramática lesión de Gordon Hayward. Siguen líderes del Este (26-9), pero los Raptors y Cavaliers les pisan ya los talones y las sensaciones no son buenas tras perder cinco de sus últimos nueve partidos. Kyrie Irving se mostró relajado ante la prensa. Él y sus compañeros tratarán de reconducir la situación el sábado en Chicago.

 

Para ello necesitarán controlar el rebote. En Manhattan perdieron la batalla bajo tableros con claridad (49-35) ante los Beasley, Kanter y compañía. Con Jaylen Brown ausente por unas molestias en el tendón de Aquiles, el 21-7 que les endosaron los locales de inicio fue un presagio de lo que acabaría ocurriendo en el último cuarto. Tras ir a remolque durante toda la primera mitad, tres triples de Irving (32 tantos, pero con un 12/27 en tiros) a la salida del descanso y la clase de Jayson Tatum (17) dieron el vuelco a la situación y llegaron a colocar a los verdes con un +9. Pero cuando parecían tener el partido bajo control, apareció el héroe de la noche.

Michael Beasley aportó 10 tantos en el tercer periodo y se dejó otros 18 para el último para sellar una extraordinaria segunda mitad que hizo enloquecer a los aficionados que abarrotaron, una noche más, el Madison Square Garden. Él fue el factor diferencial.

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COLUMNA SALESIANA

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