Domingo, 10 Diciembre 2017 13:30

El City manda en Manchester borrando al United 2-1

Los de Guardiola da un golpe de autoridad en Old Trafford y se aleja a once puntos de su rival ciudadano.

Tampoco pudo el United con el City, que se adueñó por segundo año consecutivo de Old Trafford y, posiblemente, también de la Premier (1-2). Once puntos separan a los dos vecinos de Manchester tras el derbi, liderado por el cuadro celeste de principio a fin, superior a los de Mourinho, tan defensivos y sin recursos para ganarle el pulso a su rival ciudadano. Aunque ni las cámaras de Amazon lo atestigüen ni Guardiola lo demuestre públicamente, la liga se tiñe definitivamente de azul. Y ya son catorce victorias consecutivas en el torneo doméstico.

El City atenazó a un United timorato y escaso de personalidad, entregado a la voluntad de su vecino, que fue más ruidoso que nunca. Guardiola no se traicionó en Old Trafford, convencido de que sus opciones pasaban por domesticar al United en el derbi de Manchester. Se dejaron los de Mourinho, o al menos no supieron remediarlo, asustados ante el líder. El once ofensivo del técnico portugués fue tan solo un espejismo, con dos centrales y con Rashford como cuarto atacante, aunque su equipo huyó del balón como si fuera un estorbo.

Para el City, en cambio, fue la solución. Con Gabriel Jesus en lugar de Agüero, el temple de los celestes desarboló poco a poco al United. Viajar juntos fue la máxima de Pep, desesperado en las dos ocasiones en las que sus jugadores prefirieron rifar el esférico en lugar de hilvanar. Todo lo contrario que Mourinho, que aplaudió cuando éste se alejó del arco de De Gea. Metáfora de lo que son uno y otro, capaces de llegar al éxito por caminos totalmente opuestos. Herrera y Matic se encargaron de las vigilancias sobre Silva y De Bruyne, dos cerebros que supieron zafarse de las marcas para surtir a los suyos.

Reducir la estrategia al error del rival es un argumento inconsistente, demasiado pobre para un grande como el United. Eso le dio garantías al City, que supo imponer su voluntad en el ‘Teatro de los sueños’. Y en ese escenario Silva tradujo el dominio con un tanto poco ortodoxo, de rebote tras un córner rematado por Otamendi y aprovechado por el canario, que batió a De Gea sin que el madrileño pudiera hacer nada (42’). Entonces Old Trafford reaccionó, presionó y amilanó por unos minutos al City, que cayó en la trampa de un balón que Delph no supo despejar. Rashford, escondido detrás del inglés, cruzó ante Ederson para establecer el empate (47’).

El City, sin embargo, fue al templo del United a encarrilar la Premier. Un punto no era una recompensa escasa, aunque sí que lo pareció para un equipo ambicioso que todavía no conoce la derrota en liga. Favorecidos por otra acción desafortunada, Otamendi agradeció el mal rechace de Lukaku en el interior del área para fusilar a De Gea y retratar nuevamente las carencias de los de Mourinho (54’). El central argentino se ha convertido en acto protagonista, autor de dos tantos decisivos para un City que se paseó y se exhibió en el segundo acto.

Los pupilos de Guardiola jugaron con el marcador y con las prisas de su rival, que en el intento de igualar se descosieron y dejaron espacios. Liberado el City en la transición, De Gea mantuvo a los suyos con vida y entonces Mourinho agitó el encuentro con la entrada de Ibrahimovic y de Mata. Los dos cocinaron la acción en la que Ederson se coronó para evitar el empate, héroe en dos ocasiones, capaz de salvar dos remates decisivos. El primero con la cara, el segundo con el pecho. Fue la imagen que cerró y que definió un encuentro que mereció ganar el City, básicamente porque fue el único que fue a por los tres puntos. Un mundo les separa ahora con el United, la eternidad con el resto. Guardiola acaricia la Premier.

 

Modificado por última vez en Domingo, 10 Diciembre 2017 13:40

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