Miércoles, 15 Marzo 2017 18:16

El Mónaco echa al City de Guardiola

Los de Jardim remontaron al City con un excelente primer tiempo.

El Mónaco obró la proeza. El equipo de Leonardo Jardim remontó la eliminatoria y deja fuera de la Champions al Manchester City de Guardiola. Los del Principado presentaron su candidatura en una encomiable primera parte, donde desbordaron a los hombres de Pep.

Al City no le quedó más remedió que reaccionar, y lo hizo, pero el fútbol regaló al Mónaco un gol cuando menos se lo imaginaba, y quizás menos lo merecía. Bakayoko, con un tardío cabezazo, culminó el trabajo de uno de los equipo que es ya revelación de la temporada.

La juventud y el descaro de la plantilla de Jardim no es su única baza, también lo es su capacidad mortífera ante la portería rival. Tardaron poco en demostrar los discípulos locales los motivos por los que acumulan 127 goles este año y nadie les hace sombra en el apartado anotador.

Y esto que no estaba Falcao. El ‘Tigre’, lesionado el pasado fin de semana, no llegó en condiciones al partido y Jardim ni lo convocó. Esto dejó buena parte de la responsabilidad atacante en las botas de un chaval de 18 años al que, en vez de desenvolverse con la prudencia y el reparo de un joven de su edad, se le ocurrió confirmarse como uno de los talentos mundiales del momento.

Fenómeno Mbappé

Kyllian Mbappé emergió con mayor fuerza incluso de la que demostró en el Etihad Stadium, y tardó seis minutos en dejar su huella. Al primer recurso de su catálogo, ganado la espalda por velocidad a la defensa, le puso freno Willy Caballeo rechazando el tiro a córner.

Al minuto siguiente, ni se le vio venir. Mbappé se desvaneció en un mar de cuerpos dentro del área visitante, para aparecer en el sitio adecuado cuando el lateral Mendy puso un centro raso. Solo la red pudo poner freno al oportuno remate del delantero francés, que se fue a por el balón alentando a su equipo para la remontada.

Hasta le anularon un gol, cuando marcó en fuera de juego el que hubiera sido su segundo gol, con apenas 15 minutos jugados.

Más allá del fenómeno Mbappé, mucha explicación del primer tiempo recayó en la pizarra de Jardim. El técnico portugués del Mónaco neutralizó todo plan de Guardiola a partir de una intensa presión avanzada, con tres hombres en punta, a la que el Manchester City no supo sobreponerse.

A las dificultades para sacar el balón, a los ‘sky blue’ se les unía la incapacidad de respirar a través de jugadores como Sané, De Bruyne o Silva, todos ahogados por el Mónaco.

Inquebrantable en su dominio, el Mónaco remontó la eliminatoria antes del descanso. Las ideas del equipo pasaban por la cabeza de Bernardo Silva o Lemar, pero quien desangró a los ingleses fue Mendy. El lateral se apoderó el carril izquierdo, y de una cabalgada suya nació el gol.

Llegando hasta la línea de fondo, Mendy trazó un centro tan duro como preciso para el segundo de caballería. Fabinho, el termómetro monegasco en el centro del campo, hizo estallar el Louis II con un seco golpeo de interior. El Mónaco gobernaba el partido y pasaba la responsabilidad al City, dejando a Guardiola ante sus 45 minutos más importantes de lo que va de temporada.

Pep reacciona en el descanso

El escenario exigió un cambió de guión que llegó en el segundo tiempo. El City avanzó sus líneas a golpe de orgullo, consciente de la urgencia de una reacción, y la dirección del juego se invirtió.

Los ‘citizens’ pasaron a jugar en campo rival, donde hallaron grietas en el sistema defensivo de los franceses. Las ocasiones llegaron en cuanto el equipo empezó a desbordar por fuera. La velocidad de Sterling y Sané desequilibró a la defensa local, que solo se salvó por la falta de conexión con Agüero. El delantero argentino tuvo hasta tres opciones francas de gol, todas ellas marradas ante el desquicio del ‘Kun’.

El giro de tuercas, sin embargo, se hizo evidente por momentos. El City reencontrado con si mismo asediaba, mientras el Mónaco se vulnerabilizaba por momentos.

Y llegó el respiro para Guardiola. De nuevo, volvió a llegar por fuera. Fue Sterling el que trazó un buen desmarque por la derecha, antes de internarse hacía dentro. El inglés se perfiló, disparó y Subasic lo rachazó con la yema de los dedos, dejando un caramelo para Sané en el otro palo. Con el portero batido, el alemán empujó a puerta vacía.

El tanto volvía a la vida al City, pero Guardiola insistía en seguir presionando arriba. Sus jugadores le hicieron caso, el equipo dominó, pero se encontró con el giro final. El cabezazo de Bakayoko a una lejana falta lateral apea al City de la máxima competición continental, y deja a Pep fuera en octavos de final por primera vez en su carrera.

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COLUMNA SALESIANA

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