Martes, 14 Marzo 2017 18:29

Naufragio andaluz en Leicester

Impotente y desconocido, el equipo de Sampaoli dijo adiós en silencio a la Champions.

El Leicester sigue su idilio con Europa y después de concretar con suficiencia su clasificación en la fase de grupos eliminó al Sevilla, al que derrotó por 2-0, para meterse por la puerta grande en los cuartos de final. En su primera participación los foxes siguen haciendo historia.

Al Sevilla le derrumbó la responsabilidad y la falta de convencimiento. Dejó que el Lester creyera, le permitió crecer, dio alas a la ambición del campeón inglés... Y los hombres de Shakespeare recuperaron la mejor versión de aquel equipo que a las órdenes de Claudio Ranieri conquistó la leyenda.

Apareció decidido el equipo de Sampaoli en el campo, con un aviso de Nasri al que respondió la mano de Schmeichel a los tres minutos para dar a entender su intención de ser protagonista, pero de pronto le tomó la medida el Leicester al choque, creció alrededor de su hambre de gloria y la superioridad técnica del Sevilla cedió ante el empuje local.

La presión, intensidad y ritmo que fue la razón de ser del equipo andaluz durante tantos meses se vio ahogada en Filbert Way frente a un equipo quizá menor pero alborotado, inferior pero mayúsculo en su entrega y que dio el primer golpe a los 27 minutos, en un balón colgado de Mahrez que Wes Morgan remató con la pantorrilla para encender la mecha del infierno.

Al grupo de Sampaoli le superó la reponsabilidad y cayó con justicia

Entre desconcertado y superado por el escenario, el grupo de Sampaoli se quiso venir arriba, encontrando enfrente un rival soberbio en la organización y eléctrico en la rapidez. Y que alcanzó el descanso con esa mímima ventaja que ya le valía para clasificarse.

Cambió de dibujo el entrenador argentino en el segundo tiempo, consciente de la necesidad de agitar el partido y pareció variar el escenario, con un obús de Escudero que se estrelló en el larguero... Al que respondió el Leicester con su segunda puñalada, en un disparo raso y ajustado de Albrighton que colocó el 2-0 y hundió en la miseria a un Sevilla descabezado.

Con más ganas de lógica intentó resurgir el equipo español pero no fue hasta la entrada de Correa por Ben Yedder que se hizo con el mando y comenzó un asedio al que respondió Schmeichel atajando un remate durísimo de Correa a los 72 minutos para, poco después, volver a encenderse el partido de forma estúpida por parte de Nasri, cayendo en la provocación de Vardy que conllevó la amonestación para ambos... que en su caso era roja por acumulación.

Luego vino el penalti, más que riguroso, que el meta danés (sobresaliente) detuvo a Nzonzi para provocar una fiesta absoluta en las gradas mezclada con el desespero sevillista, al que el tiempo se le echaba encima sin solución.

Buscó el gol salvador de cualquier manera el Sevilla y se encerró con sobriedad el Lester, sufridor por la causa, con todo el graderío de Filbert Way entregado a sus héroes, que desperdiciaron hasta tres ocasiones para sentenciar definitivamente... Lo que al final no les hizo falta.

 

 

 

Modificado por última vez en Martes, 14 Marzo 2017 18:34

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